El panorama fiscal y tecnológico en España está a punto de experimentar uno de sus cambios más significativos en la última década. La administración busca modernizar la relación con los contribuyentes y, sobre todo, cerrar el cerco a la economía sumergida. En este contexto de transformación digital, contar con aliados tecnológicos y soluciones de facturación adaptadas como Contamoney se vuelve no solo una ventaja competitiva, sino una necesidad imperiosa para cumplir con la legalidad vigente.
La nueva normativa, conocida popularmente como Ley Verifactu, no es una sugerencia, sino una obligación que transformará la manera en que autónomos y pymes gestionan su contabilidad diaria. A continuación, desgranamos todo lo que necesitas saber para blindar tu negocio ante estos cambios.
Índice
¿Qué es exactamente la Ley Verifactu?
La Ley Verifactu es el desarrollo reglamentario de la Ley Antifraude aprobada en 2021. Su objetivo principal es luchar contra el fraude fiscal y la manipulación de la contabilidad. Históricamente, algunos negocios utilizaban el llamado «software de doble uso», programas que permitían llevar una contabilidad B paralela, ocultando ingresos a la Hacienda Pública.
Con esta nueva normativa, se obliga a las empresas y autónomos a emitir facturas verificables en tiempo real. Esto significa que cada factura emitida debe dejar una huella digital inalterable. El sistema busca garantizar la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación. En términos sencillos: una vez que emites una factura, esta no se puede borrar ni modificar sin dejar un rastro visible para la administración.
¿A quién afecta y cuándo entra en vigor?
Esta es una de las preguntas más recurrentes. La normativa tiene un alcance casi universal en el tejido empresarial español. Afecta a todos los autónomos y empresas que emitan facturas a clientes en España, con la excepción de aquellos que ya estén acogidos al Suministro Inmediato de Información (SII) o que tributen en los regímenes forales (País Vasco y Navarra), que tienen sus propios sistemas (como TicketBAI).
Respecto a los plazos, el calendario es claro. La ley entrará en vigor en 2025. Aunque ha habido un periodo de adaptación técnica para los desarrolladores de software, el reloj ya está corriendo para que los usuarios finales (los negocios) implementen estas soluciones. Esperar al último momento puede generar cuellos de botella y dificultades técnicas, por lo que la recomendación general es anticiparse a la fecha límite.
Adiós al Excel: La obligación del software certificado
Uno de los impactos más directos de la Ley Verifactu es el fin de la facturación mediante procesadores de texto u hojas de cálculo simples (como Word o Excel), ya que estos programas no garantizan la inalterabilidad de los datos.
A partir de la entrada en vigor, será obligatorio usar un software de facturación certificado. Este software debe cumplir con una serie de requisitos técnicos específicos:
- Encadenamiento de facturas: Cada factura debe contener una referencia a la anterior, creando una cadena de bloques que hace imposible insertar o eliminar facturas intermedias sin romper la secuencia.
- Códigos QR: Las facturas deberán incluir un código QR que permita al cliente (y a la administración) escanear y verificar la validez de dicha factura en la sede de la Agencia Tributaria.
- Envío de información: El software debe tener la capacidad de remitir los registros de facturación a la Agencia Tributaria (AEAT) de forma automática y segura. Aquellos que opten por el envío automático (sistema Verifactu) tendrán ciertas ventajas operativas y fiscales.
El coste de no cumplir: Sanciones muy graves
El régimen sancionador de esta normativa es especialmente severo, diseñado para disuadir cualquier intento de evasión. Hacienda no solo perseguirá a los fabricantes de software que vendan programas ilegales, sino también a los usuarios que los utilicen o que simplemente no tengan sus sistemas actualizados.
Si no cumples la normativa, te expones a multas de 50.000€ por usar un software no certificado. Específicamente, la tenencia de programas que permitan llevar dobles contabilidades o que no cumplan con los requisitos de certificación se considera una infracción grave. Para una pequeña empresa o un autónomo, una sanción de este calibre puede suponer el cierre definitivo del negocio. Por tanto, la inversión en un programa adaptado es insignificante comparada con el riesgo financiero de la sanción.
¿Cómo prepararse para el cambio?
Aunque la palabra «fiscalización» suele generar rechazo, la Ley Verifactu también trae oportunidades. La digitalización forzosa implica una automatización de procesos que ahorrará tiempo administrativo a largo plazo. Al enviar la información directamente a Hacienda, se reducirán los requerimientos de información y se simplificará la presentación de los modelos tributarios, ya que la AEAT dispondrá de los datos necesarios para ofrecer borradores de IVA similares a los de la Renta.
Para prepararte, lo primero es revisar tu sistema actual. Si todavía facturas a mano o con herramientas ofimáticas básicas, es el momento de migrar a una solución en la nube que garantice la trazabilidad de las facturas. Asegúrate de que tu proveedor de software se compromete a actualizar sus sistemas antes de la fecha límite de 2025. La adaptación no es opcional, pero hacerlo con tiempo te permitirá una transición tranquila y segura.






